Cálculo Correcto de Impuestos sobre la Nómina
Descubre el proceso paso a paso para calcular correctamente los impuestos que se aplican en cada nómina
Leer artículoAprende qué son las retenciones IRPF, cuándo se aplican y cómo calcularlas correctamente en tu nómina
Si eres empresario o profesional autónomo, probablemente hayas escuchado hablar de las retenciones IRPF. Pero, qué son realmente? Las retenciones IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas) son cantidades de dinero que debes retener de los pagos que realizas a proveedores, freelancers y otros profesionales. Es decir, no les pagas el importe completo, sino que les das una parte y guardas el resto para entregarla a Hacienda.
No es que estés “robando” dinero. Es un sistema de recaudación que asegura que los impuestos se paguen de forma progresiva a lo largo del año, en lugar de dejar todo para la declaración de la renta. Como empresario, eres responsable de aplicar estas retenciones correctamente. Fallar en esto puede resultar en multas e intereses, así que merece la pena entenderlo bien.
Estos términos aparecerán constantemente en tu gestión fiscal
Varía según el tipo de servicio. Generalmente oscila entre el 15% y el 19%. Por ejemplo, si contratas a un consultor por 1.000, podrías retener entre 150 y 190 según el concepto.
No todos los empresarios están obligados. Si tu facturación anual no supera 600.000, puedes estar exento. Comprueba si aplica a tu situación consultando la normativa vigente.
Es el importe sobre el que calculas la retención. Generalmente es el importe bruto de la factura. Algunos gastos tienen exclusiones específicas que reducen esta base.
Las retenciones que realizas son “ingresos a cuenta” del impuesto que pagará el proveedor. Debes entregarlas a Hacienda en el plazo establecido, normalmente mensualmente.
El cálculo en sí es simple, pero necesitas tener clara la información correcta. Aquí te mostramos el proceso que deberías seguir cada vez que realices un pago sujeto a retención.
Verifica que el concepto del pago esté entre los sujetos a retención. No todos los gastos requieren retención. Servicios profesionales, actividades artísticas y algunas obras suelen estarlo.
Toma el importe bruto de la factura. Si hay gastos inherentes (como gastos de envío en obras), estos pueden excluirse de la base. Consulta cada caso específico.
Multiplica la base por el porcentaje que corresponda. Para servicios profesionales es típicamente 15%, para obras 21%. El resultado es la retención que debes aplicar.
Paga al proveedor el importe de la factura menos la retención. El dinero retenido debe guardarse para ingresarlo a Hacienda en tu próxima presentación de cuentas.
Veamos cómo se aplica esto en situaciones reales que probablemente encontrarás en tu negocio
Contratas un consultor de marketing por 2.000. Los servicios profesionales tienen una retención del 15%.
Importe de la factura: 2.000
Retención (15%): 2.000 0,15 = 300
Importe a pagar: 2.000 – 300 = 1.700
Dinero para Hacienda: 300
Pagas 5.000 a un constructor por reformas en tu local. Las obras tienen retención del 21%.
Importe de la factura: 5.000
Retención (21%): 5.000 0,21 = 1.050
Importe a pagar: 5.000 – 1.050 = 3.950
Dinero para Hacienda: 1.050
Aplicar retenciones no es opcional si cumples los requisitos. Hacienda espera que cumplas con tus obligaciones de forma rigurosa. Aquí están las principales responsabilidades que tienes como empresario obligado.
Debes ingresar las retenciones realizadas en los plazos establecidos (generalmente el mes siguiente a su realización, aunque puede variar según tu régimen)
Tus facturas deben reflejar claramente la retención aplicada. El proveedor necesita este dato para su declaración de impuestos
Conserva los recibos de ingreso a Hacienda. Estos justificantes son esenciales en caso de inspección fiscal
Antes del 20 de enero, debes entregar a tus proveedores un resumen anual de las retenciones realizadas
Incluso empresarios experimentados cometen estos fallos. Conocerlos te ayudará a mantener tu situación fiscal limpia
No todos los servicios tienen la misma retención. Aplicar 15% a un trabajo que requiere 21% te mete en problemas. Verifica cada caso específico antes de calcular.
Calcular bien la retención pero luego no ingresarla a Hacienda a tiempo. Esto genera multas e intereses que se acumulan rápidamente.
Facturas que no reflejan la retención aplicada crean inconsistencias. Tu documentación y la del proveedor deben coincidir exactamente.
No todos los gastos están sujetos a retención. Aplicarla indebidamente genera problemas contables y puede resultar en devoluciones complicadas.
Las retenciones IRPF son una responsabilidad que no podés ignorar. Aunque el concepto es simple, los detalles importan. Lo fundamental es entender que no es dinero tuyo: es dinero que guardas temporalmente en nombre de Hacienda para ingresarlo después.
Si cumples los requisitos de obligación, asegúrate de aplicar los porcentajes correctos, documentar adecuadamente y realizar los ingresos a tiempo. Una buena organización desde el inicio te evitará dolores de cabeza futuros. Y si tienes dudas sobre casos específicos, consulta con un asesor fiscal: es dinero bien gastado.
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Este artículo tiene propósito educativo e informativo. No constituye asesoramiento fiscal, legal ni contable profesional. Las normas fiscales en España pueden cambiar, y las circunstancias de cada negocio son únicas. Te recomendamos consultar con un asesor fiscal certificado o contador profesional para decisiones específicas relacionadas con tus retenciones IRPF. La aplicación incorrecta de retenciones puede resultar en sanciones administrativas, por lo que es esencial asegurar el cumplimiento correcto de tus obligaciones.